BON CIUTADÀ CANÍ

La prueba de BON CIUTADÀ CANÍ (BCC) de la Reial Societat Canina de Catalunya, está dirigida a dejar de manifiesto los buenos hábitos de los perros, y de forma especial, la responsabilidad de los propietarios de los mismos, mostrando por medio de un comportamiento aceptable del animal, que éste cumple con lo que la comunidad ciudadana espera de él.

Es una prueba abierta a la participación de todo tipo de perro.

Para la obtención del Diploma de BON CIUTADÀ CANÍ, el perro deberá ser mayor de 9 meses y superar las pruebas detalladas a continuación, acompañado de su dueño o guía.

  • Inscripciones:
    El mismo día de la exposición, en el stand de la Canina encontrará una Hoja de Inscripción. Rellenar.
  • Horario de inscripciones:
    De 9:30 Horas a 10:30 Horas.
  • Lugar:
    Encontrará el día y el lugar exacto en el apartado de “Calendario”.
Bon Ciutadà Caní - Reglaments (800x600)

DIPLOMA ACREDITATIVO

  • Superadas las pruebas que a continuación encontrarás, se expide un Diploma acreditativo con los datos del ejemplar y de su propietario.

CALENDARIO

  • Aquí podéis consultar la sección de calendario de la R.S.C.C.

IMPRESO DE INSCRIPCIÓN

  • Aquí podéis ver y descargar el impreso de inscripción.

PRUEBAS DEL BON CIUTADÀ CANÍ – REGLAMENTO

El perro debe estar en condiciones saludables, limpio, sano y con el peso apropiado. Se debe dejar peinar por el Juez y también dejarse inspeccionar como en una visita veterinaria las orejas y los pies. Durante esta inspección no puede mostrar signos de enfado o desconfianza.
El Juez camina de frente hacia el perro y su guía, saluda al guía de manera amistosa ignorando al perro.
El Juez y el guía estrechan sus manos efusivamente e intercambian bromas. El perro no debe mostrar signos de enfado o desconfianza.
El perro deberá caminar junto a su guía, sin tirar de la correa y estar atento; a la orden del Juez, deberá hacer giros a la derecha, izquierda y media vuelta; durante este corto recorrido, el Juez ordenará al menos una parada durante la marcha y otra al final.

El guía puede hablar a su perro en todo momento, animar, ayudar y ordenarle sentarse, si lo desea, en las paradas.

El perro y su guía son rodeados y pasan junto a varias personas (mínimo 3). El perro podrá mostrar interés hacia los extraños, pero no podrá evidenciar desconfianza o enfado.
El perro deberá responder a las órdenes de Sentado y Tumbado, dadas por su guía siguiendo las indicaciones del Juez.
A la orden del Juez, el guía dejará a su perro en posición de sentado o acostado, Según prefiera (previamente, le habrá comunicado al juez qué posición elige), y se separará del perro unos metros, hasta que el juez indique al guía que libere al perro de esta posición.
El guía y su perro se sitúan en un extremo del Ring; en el otro extremo habrá otro guía con su perro. A la orden del Juez, andarán uno hacia el otro hasta unos 10 metros de distancia, el Juez ordenará parar unos segundos.

A lo largo del recorrido, si el perro reacciona agresivamente o ladra al otro perro, el guía con una sola orden tiene que parar el intento de agresión y / o el ladrido; si no lo consigue, se considerará prueba no superada.

El Juez ordena reanudar la marcha y de nuevo, ordena que se detengan ambos ejemplares a una distancia de entre 3 a 5 metros uno del otro. Si en este segundo tramo hay algún intento de agresión o ladrido, el guía con una sola orden deberá pararlo. En caso contrario se considera prueba no superada.

El guía y el perro deberán estar parados, con la posición que el guía considere más idónea para el ejercicio, pero en el lugar que indique el Juez. Entonces podrá pasar una persona corriendo, caminando con muletas, con un carro de la compra o dejando caer un libro al suelo, todo a una distancia superior a dos metros del perro.
El perro puede mostrar un miedo moderado, pero en ningún caso querer huir ni tener una reacción agresiva.

NORMAS GENERALES

El perro hará todos los ejercicios con collar ajustable y correa. La correa deberá ser de piel o tejido. No se admitirán collares metálicos de puntas.
El guía puede hablar al perro, tocar para guiarlo ligeramente, felicitar y dar ánimos, pero nunca forzarlo.
Los guías podrán usar más de una orden para que el perro haga los diferentes ejercicios, pero nunca más de tres. En las pruebas 8 y 9 sólo se admite una orden por tramo.
Si durante la prueba el perro defeca, el guía debe recoger los excrementos, en caso de que no lleve bolsa o utensilio para hacerlo, el perro no pasa la prueba.
Los perros son evaluados basándose en el aprobado o el suspenso.